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hay que trepar todas las piedras
para volver a la felicidad de la piedra
para ser canto rodado


Fernández de Palleja

1 comentario:

Paula Einöder dijo...

Me gustó tu poema con gusto a trepar, con gusto a mineral! Nada más feliz que el canto de las piedras, que las piedras cantando!
Beso!